¿Qué es CVX?
Es una Asociación de Fieles católicos, de hombres, mujeres, adultos y jóvenes:
- Que desean vivir plenamente sus vidas (a nivel personal, familiar, profesional, y social) inmersos en la realidad del mundo de hoy.
- Que quieren seguir más cerca a Jesucristo y dar testimonio de su Buena Noticia, comprometidos con toda la humanidad, trabajando con fuerza en la construcción de un mundo más justo y más humano.
Nuestras raíces
La CVX está presente en todo el mundo. Su fuente es la espiritualidad ignaciana, una espiritualidad que se funda en la experiencia de San Ignacio de Loyola, y es transmitida particularmente a través de los Ejercicios Espirituales.
“Dios habita en las criaturas, en los elementos dando el ser, en los hombres dando entender, haciendo templo de mi, creado a imagen de su divina majestad”.
Nuestro estilo
La CVX se caracteriza:
- Por la búsqueda de la presencia amante de Dios en todas las cosas.
- El encuentro personal y comunitario con la Palabra de Dios.
- La experiencia de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola.
- La vida como servicio a los demás, con una opción preferencial por los pobres.
“Somos particularmente conscientes de la necesidad de trabajar por la justicia a través de la opción preferencial por los pobres y un estilo de vida simple que manifieste nuestra libertad y nuestra solidaridad con el otro”.
La CVX es el lugar:
- De discernimiento frente a las decisiones en la vida. (desarrollo espiritual).
- Para encontrar y confirmar la propia vocación (desarrollo espiritual).
- De acompañamiento y crecimiento con los otros (desarrollo comunitario).
- De servicio al prójimo, especialmente a los más necesitados (desarrollo apostólico).
¿A qué te invita la CVX?
A desear:
- Integrar Fe y Vida.
- Crecer en compromiso con otros, con el mundo y con Jesucristo.
A buscar:
- Confirmar las decisiones fundamentales desde el Evangelio con la ayuda de otros.
- Acompañar y comprometerte con otros en su vocación.
A ponerte en camino:
- Para seguir y colaborar con Jesucristo en la construcción del Reino de Dios.
- Para abrirte a las necesidades del mundo y dar respuestas desde el Evangelio
¿Quiénes conforman CVX Secundaria?
Somos un cuerpo apostólico en formación, conformado actualmente por 972 miembros de 28 distintos colegios de la Región Metropolitana, lo cuales están divididos en 117 comunidades. Ellos son estudiantes secundarios de 2º, 3º y 4º medio. Junto a este grupo de integrantes, se suma un Staff que acompaña y orienta en las líneas de formación de cada nivel (2º,3º y4º), más un gran número de estudiantes universitarios y secundarios (mayores que el nivel que acompañan), que colaboran en la formación y acompañamiento de las comunidades de CVX´s, todos ayudados también, por la colaboración de un Consejo de Servicio integrado actualmente por 22 estudiantes de distintos colegios y cursos de la enseñanza media, quienes colaboran en la difusión, integración y participación de sus colegios en las actividades y formación de CVX Secundaria.
STAFF
CONSEJO DE SERVICIO
¿Quiénes somos y qué es lo que hacemos?
El consejo de Servicio de CVX Secundaria es un órgano que está encargado de ser el vínculo entre los colegios y el staff de la CVX, sin embargo no se queda solo en esto, nos reunimos todos los miércoles en la casa de CVX instancia en la cual nos informamos y organizamos para cumplir bien nuestra función, la cual consiste principalmente en ser un motor en la CVX que motive, informe e involucre a todos los cevequinaos de las distintas generaciones. También estamos disponibles para servir en las distintas actividades de la CVX durante el año (sínodos, misas, caminatas, campamentos, etc). Servimos en el Consejo porque creemos que la CVX es algo importante para nuestras vidas y que también lo puede ser para la de los demás por eso, hacemos todo lo posible por animar a nuestros compañeros en este camino.
Nuestra misión…
“Somos una comunidad de cevequianos en formación, que está al servicio de cada uno de los miembros de CVX secundaria. Buscamos acercar el estilo de vida ignaciano a la cotidianidad, a través de nuestro testimonio, comprometiéndonos a integrar, motivar y acercar a los miembros de esta comunidad”.
Integrantes
¿Cuál es nuestra Misión?
La CVX Secundaria de Chile ha hecho un esfuerzo por interpretar cuál es la voluntad de Dios para ella en el presente del país. Esta misión la identifica y la moviliza, le da un horizonte, un criterio para escoger apostolados y criterios para definir la pertenencia a la comunidad: son CVX quienes quieren distinguirse en poner esa Misión en práctica. Dicha Misión ha de ser realizada también de un modo particular. No da lo mismo el camino seguido para alcanzar la Misión. Por ese motivo, se ha formulado el Estilo de Vida que caracteriza a los miembros de esta comunidad. Ambas definiciones en conjunto son una expresión que quiere rescatar en términos sencillos y claros, aptos para los jóvenes, la Espiritualidad Ignaciana y los Principios Generales de CVX.
“Somos jóvenes ignacianos en formación, llamados por Jesús a compartir la vida en comunidad y en la Iglesia. Nuestra misión es construir el Reino de Dios; trabajando por la justicia para los más necesitados, con nuestro testimonio de alegría y servicio apostólico”.
“Somos jóvenes ignacianos: heredamos la tradición de San Ignacio de Loyola, quien nos inspira con su modo de seguir a Jesús y participar en la Iglesia.
en formación: porque tenemos mucho que aprender de los demás y muchos aspectos en los cuales crecer.
llamados por Jesús: nos sentimos invitados por él a ser sus compañeros.
a compartir la vida en comunidad: abriendo el corazón, dejándonos acompañar por otros, apoyándonos unos a otros, complementando nuestras riquezas. Queremos aprender a ser comunidad entre nosotros, para hacer un mundo más comunitario en otros lugares.
y en la Iglesia: porque somos católicos y queremos hacer de nuestra Iglesia una comunidad donde se viva con pasión nuestra fe. Sus problemas son nuestros; sus triunfos, también.
Nuestra misión es construir el Reino de Dios: Porque ese es el proyecto de Jesús, donde caben todos los hombres y mujeres.
trabajando por la justicia para los más necesitados: Queremos hacer la justicia que brota de la fe, la justicia que busca Dios como Padre, aquella que se ocupa y preocupa de los más débiles del pueblo.
con nuestro testimonio: Queremos ser coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos, viviendo el Reino en todos los ámbitos de nuestra vida. Sólo así hacemos presente a Jesús y nuestro testimonio se hace creíble.
de alegría: La alegría nos brota porque reconocemos a Dios actuando en la vida nuestra y de otros. Eso nos da esperanza.
y servicio apostólico“: Buscamos servir a todos, sin distinción.
¿Cuál es nuestra Visión?
Nuestra sociedad nos demanda atender con urgencia las consecuencias de las estructuras injustas, promoviendo el sentido de vida y el amor gratuito de Dios. Cuando miramos nuestro país a través los ojos de Cristo, por medio de nuestra formación en la espiritualidad ignaciana, reconocemos la invitación a conocerlo, para más amarlo y mejor seguirlo en su proyecto. De esto nace la vocación de entregarnos al servicio de aquellos que más nos necesitan. Reconocemos un llamado especial por atender a los más pobres y marginados de nuestra sociedad.
Buscamos ser agentes de cambio, modelos para la juventud y promotores de la justicia evangélica, dando testimonio y actuando en pro de los más olvidados de nuestro país. Queremos así, romper las barreras de las clases sociales para ser un Chile más justo, equitativo y unido en el amor de Dios.
Nos comprometemos a mantener los ojos en el Señor para que nos enseñe a mirar con misericordia a nuestros hermanos, y poder mantenernos libres en el servicio, dejar atrás todo lo que nos impide entregarnos día a día, mantener un estilo de vida sencillo y comunitario.
Nos sentimos especialmente comprometidos hoy con algunas situaciones de injusticia en nuestro país que consideramos urgentes: la inequidad en la educación, salud y vivienda, niños y adultos en situación de calle y la precariedad de campamentos principalmente. Otra invitación que reconocemos y queremos acoger con la mismo pasión que las anteriores, es la gran tarea de evangelizar, específicamente despertar conciencia social, sobretodo entre nuestros pares, para multiplicar así la gracia de sentirnos invitados a participar de la construcción del Reino hoy. Todos estos compromisos por los que hoy optamos no rechazan otros tipos de llamados apostólicos que en el camino surjan.
Buscamos conformarnos como un solo cuerpo que acoge, acompaña y envía; donde nos formemos en la espiritualidad ignaciana, para salir a construir un país más justo.
Todos estos desafíos queremos llevarlos a cabo siguiendo el modelo de María en la misión, y así estar siempre dispuestos frente a las invitaciones del Señor, con el modo disponible y humilde de nuestra madre.
¿Cuál es nuestro Estilo de Vida?
1.Oración: Hacemos oración para seguir a Jesús y conocer su proyecto.
Queremos colaborar en la renovación del mundo que busca Jesús. Pero el modo de hacerlo no es indiferente: buscamos hacer las cosas como Jesús las haría. Para ello es que hacemos oración, para conocer a Jesús “como un amigo conoce a otro” cf. EE
2.Magis y Discernimiento: Buscamos optar por lo que más conduce a la misión.
Sabemos que muchas cosas son buenas, pero nosotros queremos elegir “lo que más conduce” a nuestra misión. Ponemos nuestra creatividad y tiempo en eso, sabiendo que elegir nos significará dejar otras cosas.
3.Formación: Somos responsables de nuestra formación para dar lo mejor de nosotros.
Nuestros dones no los entendemos para nosotros mismos. Cultivamos nuestros talentos y riquezas, estudiamos con seriedad, para no sólo servir, sino prestar el mejor servicio.
4.En la Iglesia: Queremos a la Iglesia como a nuestra familia y trabajamos con ella.
La misión de Jesús hoy es continuada en la Iglesia. Nuestro seguimiento de Cristo se concreta en una colaboración con ella y sus pastores, participando “desde dentro”. Reconocemos su fragilidad, tanto como la nuestra, y ponemos nuestro empeño en hacerla mejorar, porque la queremos y queremos que sea fiel a su misión.
5.Humildad: Llevamos una vida sencilla y compartimos con todos sin prejuicios.
Nuestra sencillez y austeridad en el uso de los medios hablan de la libertad que tenemos ante las cosas y nos abren las puertas para relacionarnos con los demás. Queremos ser “amigos en el Señor” de los hombres de cualquier condición, en particular de los empobrecidos, en quienes vemos a Cristo.
6.Gratitud y Apostolado: Dar gratis a través del apostolado lo que gratis hemos recibido.
Reconocemos nuestra vida como un regalo de Dios. Creemos que ella nos ha sido dada para entregarla en bien de los demás. Esta gratitud nos permite reconocer que todo lo que tenemos es don de otros, por lo cual el orgullo no tiene sentido en nuestras vidas.
7.Esperanza: Tenemos una mirada esperanzada del mundo.
La esperanza en momentos de dificultad nos permite ser fieles a nuestra misión aun en los momentos más difíciles. No se trata de una esperanza ingenua, sino de la confianza de quienes saben que “nada nos separará del amor de Dios”. Es la libertad de quienes confían en que Dios sabrá cómo triunfar en medio del dolor o del fracaso.










