Formación

¿Qué queremos formar en CVX´s?

La formación ignaciana pretende formar al ser humano en sus diversas relaciones: con el mundo, consigo mismo, con los demás y con Dios. Para esto, apela a la persona completa: su cuerpo, su inteligencia, sus afectos y su espíritu. Estas dimensiones de la persona responden a cuatro necesidades básicas del ser humano: 1) producir, 2) aprender, 3) amar y ser amado y 4) trascender. Estas se corresponden con cuatro dimensiones antropológico-culturales: Acción, Pensamiento, Relación y Celebración.

Una formación genuinamente ignaciana no considerará estos aspectos por separado, sino que debiera buscar un método que permita ir vinculando estas dimensiones de la persona. Esto determina las opciones pedagógicas que hace CVX y que veremos más adelante.

El contexto religioso en que trabaja la CVX Secundaria está marcado fuertemente por la Confirmación. Gran parte de los horizontes formativos de esta etapa en CVX están dados por los objetivos de la preparación a este sacramento. En este sentido, CVX es un buen complemento a la formación que entregan los colegios.

 

Elementos fundamentales del método de formación

En CVX hemos ido desarrollando un método a partir de la experiencia y las orientaciones que nos da la Pedagogía Ignaciana, que no es otra que la propuesta pedagógica que hace Ignacio de Loyola en los Ejercicios Espirituales.

Como todo método de formación, lo que se busca es un cambio en las personas. La Pedagogía Ignaciana apela a la participación de toda la persona en sus dimensiones activas, cognitivas, afectivas y espirituales. Con eso se espera sobre todo la conversión de los afectos para “aprender a querer lo que Dios quiere”. Sin embargo, ese orden de los afectos tiene que tener su expresión en la vida concreta, debe hacerse historia.

 

Una formación fundada en la experiencia…

La formación en CVX se funda en la Experiencia. Un acontecimiento vivido se hace propiamente “experiencia” cuando se hace un aprendizaje de ella, cuando la persona la hace propia mediante un proceso de reflexión. Ese aprendizaje, en coherencia, debiera ir impactando la vida de cada uno en la medida que se transforma en un hábito del corazón.

El proceso de método contempla 5 etapas en un ciclo de aprendizaje: motivación inicial, realizar la experiencia, reflexionar sobre lo sucedido, hacer examen o discernimiento, aplicar lo aprendido en el medio ambiente.

 

Propuesta metodológica por nivel y agentes de formación

Agentes de formación 

El rol del agente de formación que dirige el proceso de crecimiento, además de asegurar que se ponga en práctica el método antes descrito, debe tener claridad del horizonte al cual está aspirando, el objetivo principal en la formación de jóvenes en la fe. La tarea de formar personas tiene una meta concreta: prepararse para “servir”. Es el servicio de Dios y la ayuda de los prójimos lo que justifica y estructura todo el método. Como una consecuencia lógica de lo anterior, surge la necesidad de preparar a los jóvenes para la “práctica” del servicio.

 

Padrinos / Madrinas

Los Padrinos y Madrinas son alumnos/as de 4º medio que acompañarán a las comunidades durante los primeros Kairós. Se busca que el ser Padrino y Madrina se asuma como un apostolado real que necesita tiempo y dedicación.

1. Acompañar a una comunidad durante un año, realizando un seguimiento a corto plazo de su proceso de conformación e inserción en CVXs

2. Facilitar estrategias de organización y gestión que contribuyan a generar “hábitos de vida comunitaria” en los integrantes de la comunidad. Para ello se necesita:

  • Acompañar a la comunidad en sus primeras reuniones, apoyándolos en la continua evaluación de sus procesos personales y comunitarios.

  • Lograr que cada integrante de la comunidad se apropie y sea capaz de implementar la estructura tipo de una reunión de comunidad. Para esto resulta importante enseñar y modelar cómo se hace una reunión, considerando el ritmo y singularidad que tiene cada comunidad.

3. Participar de instancias de formación para Padrinos y Madrinas.

4. Presentar la responsabilidad que tiene – ante el Movimiento – cada integrante y su comunidad (coordinador, cuota anual, asistencia a actividades formativas, uso de la casa-sede, calendario del año, etc.).

5.  Motivar la participación de la comunidad y sus integrantes en instancias de compartir comunitario junto a la Comunidad Mayor (Misas, Encuentros, Sínodos, etc.). Si el Padrino y la Madrina muestran interés, compromiso y participación en dichas actividades, las comunidades incorporarán ese hábito y lo valorarán.

  • El Padrino y la Madrina deben evidenciar cierta capacidad de liderazgo. Deben ser personas “atractivas”, dinámicas y creativas, propositivas en su actuar y con capacidad de convocatoria.
  • Ambos deben identificarse con la propuesta formativa que propone la CVXs, preocupándose constantemente por cultivar la espiritualidad ignaciana.

  • El Padrino y la Madrina deberán ejercer su apostolado con las comunidades de manera responsable, cumpliendo debidamente con los acuerdos y deberes que demanda su rol.

  • Para ejercer de buena manera el rol, cada Padrino y Madrina debe conocer la propuesta formativa para segundo medio. Esto es importante ya que no se puede formar a otros sin conocer el por qué y el para qué de lo que hacemos.

  • Muy parecido a lo anterior, se espera que cada uno pueda tener un estilo de vida coherente con su rol, para así ser consecuente con lo que voluntariamente se eligió.

Tutores 3° Medio

Los Tutores son miembros de CVX Jóvenes que acompañarán a las comunidades durante los Kairós de 3º medio. Será su responsabilidad acompañar  la comunidad asignada durante todas sus reuniones, en los sínodos y alguna vez en su apostolado.

1.  Acompañar a una o dos comunidades durante todo un año, realizando un seguimiento de su proceso de discernimiento de su vocación CVXs. Para ello resulta importante:

  • Realizar un seguimiento de los propósitos y proyectos que surjan desde las comunidades y sus miembros.
  • Participar junto a las comunidades del proceso de discernimiento e implementación de los proyectos apostólicos.
  • Asumir la conducción de una comunidad en el retiro de Semana Santa.

2.  Participar de todas las reuniones de tutores, manteniendo un contacto fluido  con el encargado de terceros.

3.  Participar de todos los sínodos, colaborar en su preparación y evaluación con el encargado de terceros y asesorar una cuadrilla en el Encuentro de Terceros.

4.  Motivar la participación de las comunidades y sus integrantes en instancias de compartir comunitario junto a la Comunidad Mayor (Misas, Encuentros, Sínodos, etc.). Si el Tutor muestra interés, compromiso y participación en dichas actividades, las comunidades incorporarán ese hábito y lo valorarán.

  • El Tutor debe evidenciar capacidad de liderazgo. Debe ser una persona “atractiva”, dinámica y creativa, propositiva en su actuar y con capacidad de convocatoria.

  • Además de lo anterior, el Tutor debe evidenciar capacidad para manejar y animar grupos, mostrándose flexible y con cierta capacidad para adecuar la propuesta metodológica al contexto en el que se encuentra (grupos grandes/chicos, grupos dispersos/atentos, etc.).

  • El Tutor debe identificarse con la propuesta formativa que propone la CVXs, preocupándose constantemente por cultivar la espiritualidad ignaciana.

  • Para ejercer de buena manera el rol, cada Tutor debe conocer la propuesta formativa de las etapas con las que trabajará. Esto es importante ya que no se puede formar a otros sin conocer el por qué y el para qué de lo que hacemos.

  • Se espera que cada Tutor encarne el ideal de un proceso formativo que trasciende la etapa secundaria. Esto permite que cada comunidad pueda proyectarse más allá de la etapa en la que se encuentra, visibilizando cierta continuidad en el proceso.

 

Asesores

Los Asesores son miembros de CVX Jóvenes que acompañarán a las comunidades durante 4° medio. Cada Asesor asume el seguimiento de una comunidad, acompañando a los muchachos/as en su proceso de discernimiento del Proyecto de Vida a cual se sienten llamados. Para ello será fundamental que puedan realizar un seguimiento de procesos (comunitario e individual), que permita darle sentido y trascendencia a la experiencia. Se busca que el ser Asesor se asuma como un apostolado real que necesita tiempo y dedicación.

1.  Acompañar a una comunidad en un plazo mínimo de un año, realizando un seguimiento del itinerario de crecimiento que la CVXs propone como medio. Para ello resulta importante:

  • Conocer y transmitir la propuesta formativa para la etapa en la que se encuentra la comunidad. Esto contribuye a que cada muchacho/a comprometa su voluntad y sus afectos en el proceso, siendo conciente del recorrido que juntos van realizando.
  • Guiar a la comunidad en sus reuniones, apoyándolos en la continua evaluación de sus procesos personales y comunitarios.
  • Implementar una estructura de reunión que permita que cada miembro de la comunidad se apropie de un saber hacer en comunidad, privilegiando espacios de oración, de compartir y de examen de lo vivido.
  • Formar a la Comunidad en la pedagogía del Discernimiento Ignaciano.
  • Elaborar juntos un Proyecto Comunitario que contemple el compromiso personal y/o comunitario con un Apostolado concreto.

2.  Participar de instancias de formación para Asesores.

3.  Presentar la responsabilidad que tiene – ante el Movimiento – cada integrante y su comunidad (coordinador, cuota anual, asistencia a actividades formativas, uso de la casa-sede, calendario del año, etc.).

4.  Mantener una comunicación real y permanente con los Encargados de Formación de la CVXs. Esto es de gran importancia no sólo cuando las comunidades funcionan bien, sino también cuando no funcionan.

5.  Participar de instancias de evaluación semestral que permitan ir visualizando procesos dentro de una lógica formativa común.

6.  Motivar la participación de la comunidad y sus integrantes en instancias de compartir comunitario junto a la Comunidad Mayor (Misas, Encuentros, Sínodos, etc.). Si el Asesor muestra interés, compromiso y participación en dichas actividades, la comunidad incorporará ese hábito y lo valorarán.

  • El Asesor debe evidenciar capacidad de liderazgo. Debe ser una persona “atractiva”, dinámica y creativa, propositiva en su actuar y con capacidad de convocatoria.
  • Se espera que cada Asesor haya tenido experiencias previas de acompañamiento a grupos, que le permitan realizar un seguimiento efectivo de los procesos de crecimiento de cada comunidad.
  • Debe identificarse con la propuesta formativa que propone la CVXs, preocupándose constantemente por cultivar la espiritualidad ignaciana.
  • El Asesor deberá ejercer su apostolado con las comunidades de manera responsable, cumpliendo debidamente con los acuerdos y deberes que demanda su rol.
  • Para ejercer de buena manera el rol, cada Asesor debe conocer la propuesta formativa para cuarto medio. Esto es importante ya que no se puede formar a otros sin conocer el por qué y el para qué de lo que hacemos.
  • Se espera que cada Asesor encarne el ideal de un proceso formativo que trasciende la etapa secundaria. Esto permite que cada comunidad pueda proyectarse más allá de la etapa en la que se encuentra, visibilizando cierta continuidad en el proceso y facilitando el traspaso hacia la etapa de Jóvenes.

 

Coordinador

El Coordinador de la Comunidad es un miembro activo de la misma, cuya función principal se relaciona con la gestión y coordinación general de la comunidad en sus aspectos formativos y administrativos, así como también en su rol como agente de comunicación y nexo entre la CVXs y la comunidad chica.

Relativas a la participación en CVX Secundaria

1.  Conocer y comprender la propuesta formativa general que orienta cada Kairós, manejando los conceptos que definen cada instancia de formación (Sínodo, Koinonía, Kerigma, Diaconía, etc.).

2.  Conocer la calendarización anual de las actividades mínimas que comprende la etapa formativa a la cual pertenece (2°, 3° ó 4° medio).

3.  Mantener contacto permanente con el Asesor Eclesiástico, Secretaria, encargados de Formación, Tutores, Padrinos/Madrinas, según sea necesario. Esto con el fin de realizar un seguimiento efectivo del proceso comunitario (actualización de datos, frecuencia de reuniones, dificultades y necesidades puntuales, etc.).

4.  Participar junto a los Tutores y Padrinos/Madrinas de 2 instancias de formación al semestre.

Relativas a su participación dentro de su Comunidad:

1.  Mantener informada a la comunidad sobre las actividades y necesidades de la Comunidad Mayor (CVXs), de tal manera que todos puedan participar y conocer las invitaciones concretas que la CVXs propone durante el año.

2.  Incentivar la participación de la Comunidad en instancias de compartir comunitario junto a la Comunidad Mayor (Misas, Sínodos, Encuentros, Experiencias apostólicas, etc.).

3.  Conocer e implementar la estructura de una reunión junto al Padrino/Madrina.

4.  Formarse para asumir la conducción de una reunión de comunidad en ausencia del Padrino/Madrina y Tutor.

  • El Coordinador debe evidenciar capacidad de liderazgo. Debe ser una persona dinámica y creativa, propositiva en su actuar y con capacidad de convocatoria.
  • Debe identificarse con la propuesta formativa que propone la CVXs, preocupándose constantemente por formarse y disponer de herramientas concretas que ayuden al crecimiento de la comunidad.
  • El Coordinador deberá ejercer su rol como un servicio a la comunidad, que implica responsabilidad y seriedad en el cumplimiento de acuerdos y deberes relativos a su rol.
  • Se espera que cada Coordinador tenga un estilo de vida coherente con su rol, para así ser consecuente con aquella responsabilidad asumida.
  • El Coordinador debe ser capaz de delegar responsabilidades dentro de la Comunidad, contribuyendo a que otros también puedan asumir tareas y responsabilidades.

 

Terminología Cevequiana (Torpedo Conceptual)

Definiciones básicas

KAIRÓS: Tiempo de Dios, Tiempo de Oportunidad…
Período que contempla 1 Semestre de trabajo en torno a ciertos temas que orientan nuestra formación en la fe.
[1 Kairós por Semestre]

SÍNODO: Asamblea que se reúne para fomentar la unión en las tareas de la Iglesia.
Instancias de encuentro generacional destinadas a compartir experiencias.
[1 Sínodos por Semestre]

KOINONÍA: Vida Comunitaria centrada en el compartir experiencias y en el reconocimiento de la presencia de Dios en nuestra historia.
Es propiamente tal, la reunión de Comunidad.
[3-5 Koinonías por Semestre]

DIACONÍA: Experiencias apostólicas sencillas durante cada Kairós.

KERIGMA: Actitudes y desafíos diarios que reflejan nuestro seguimiento de Cristo. Los Kerigmas se ofrecen y evalúan en Comunidad.

EXAMEN: Modo Ignaciano de evaluar y reconocer el paso de Dios por nuestra vida.